CINCO POEMAS DE LARA FORTINA

por El Cocodrilo

Veo dos muchachos vestidos iguales.
Camisa blanca y pantalón de vestir negro.
Uno es rubio, el otro no 
Todos los días hablan de Dios.
Hoy corren.

Camino contando los pasos por la plaza San Martín, las baldosas de laja están chuecas.
Veo unas zapatillas rojas, levanto las cejas, frente a mí está Gustavo Cerati. Solo puedo balbucear una sonrisa.
Me acuerdo de tu nacimiento, en una indecisa primavera, afuera de la piel hay una tormenta de nieve y los ciruelos rosados dicen tu nombre. La palabra mamá navega en mi sangre. 
Año cero del amor. 
Mi abuela materna siempre tenía en la mano una bolsa celeste con las pastillas para sus múltiples dolores también estaban las llaves de las puertas tintineando.
En blanco y negro me acuerdo de Diego Maradona haciendo justicia en la cancha de fútbol.  México 1986. También de la siesta gris en que se apagó. 
Me asomo a la mesada de granito, llego justo con la punta de la nariz, veo la larga fila de ñoquis amasados por la tía Amelia, la viuda joven. La tía Amelia que solo come zapallo hervido y calabacín. Domingo al sol y pasta casera.
Tuvimos varicela, mi hermana, el vecino y yo, llenos de burbujas rosadas. Pequeños volcanes que explotan en mis dedos.
Después la mudanza y el hámster Pericles que no volvió.
Una bicicleta naranja, traca traca el sonido en la vereda acanalada. A mi espalda a contraluz queda mi papá, mide la distancia de su corazón y el mío. 

Saca a pasear 5 perros 
con pretal y correas rojas
habla con ellos
asienten
le muestran la noche
21:25 hs

Cerro Chapelco 

Tengo -siempre- una montaña 
en la espalda.
La tarde es un punto 
tridimensional de la nieve.

Volvemos a casa
en la Thatcher
ese es el apodo del colectivo
por lo gris
lo viejo
lo resistente.
Bufa en el camino de tierra.

En Puente Blanco 
la helada desciende 
hacia el río 
se escuchan las maderas 
quejarse de su peso.
Entre los ñires
se vuelve ronca.

Silencio. 

Pego la nariz en la ventana.

¿Lobo estás?

Somos las niñas perdidas.

Hoy la poesía se hace oídos 
nuevos con una sorpresa.
Camino por la calle del invierno 
en la ciudad de Córdoba 
hay olores
que no puedo abrazar.

La voz chiquita dice

Mirá 

Sí, contesta la voz grande, redonda,
llena de crema pastelera, 
al medio una cereza: un poema.

Un poema dice la voz chiquita.

Un poema escucho en la ciudad.

***

Lara Fortina nació en 1975, en San Martín de los Andes, provincia de Neuquén. Publicó los libros Vida Cotidiana (Halley Ediciones, 2023), 10 poemas (Ediciones _emeDN, 2023). Participó de las antologías Decir (es) Ajeno (Editorial Tinta Pujo, 2025), y Simetrías (Clara Beter Ediciones, 2025).

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